¿Qué es realmente el «castigo» en la educación canina? Lo que nadie te cuenta

¿Qué es realmente el «castigo» en la educación canina? Lo que nadie te cuenta

Seguramente todos hayamos oído hablar de que es necesario usar el castigo para educar a un perro. El problema reside en que todas esas personas que nos decían que usáramos el castigo para educar a un perro, lo hacía refiriéndose a usar el maltrato y lo usaban para justificar técnicas dañinas hacía el perro. Lo cierto es y quiero matizarlo desde el inicio, que no nos han explicado bien lo que es un castigo, los tipos de castigo que existen, cuando es bueno usarlo y cuando no, esto es lo que vengo a contaros hoy. IMPORTANTE: Este artículo tiene como intención que todas las personas puedan aprender que es realmente el castigo, que puedan ver que no es lo que siempre les dicen, que puedan aprender tipos de castigo que no dañan a su perro y sobre todo que puedan detectar cuando alguien quiere usar el maltrato justificando con que es un castigo.

 

¿Qué es el castigo?

El castigo es un tipo de condicionamiento instrumental, quiere decir que trabaja a través de lo que el perro aprende y hace de forma voluntaria. El castigo ocurre cuando el perro realiza una conducta inadecuada y seguidamente, incluyes un aversivo al perro (algo que le molesta) para que disminuya la conducta. Aquí ya encontramos varios puntos importantes:

  • El castigo solo se debe usar en conductas voluntarias, nunca ante conductas reactivas (conductas emocionales como huir por miedo o agredir por agresividad)
  • El castigo disminuye la conducta, por lo que por mucho que uses técnicas dañinas, si no disminuye la conducta, no es castigo.

Un castigo es todo aquél aversivo que uses con el perro para disminuir una conducta, así que puede ir desde el maltrato hasta un ligero movimiento de correa ¡Incluso ponerle una pluma en la cabeza al perro si disminuye la conducta problemática sería un castigo! Y esto es importante que lo sepáis, porque ahora es cuando os vais a dar cuenta de que TODOS habéis usado el castigo en algún momento.

 

Los 2 tipos de castigo

Nos encontramos con dos tipos de castigo: Castigo+(positivo) y castigo – (negativo). IMPORTANTE: Aquí el positivo no significa que sea bueno, sino que se añade algo a la vida del perro y negativo significa que se quita algo de la vida del perro, los dos con la intención de disminuir la conducta. Os dejo unos ejemplos para que os sea más claro:

  • Castigo positivo: Mover al perro con la correa cuando tira, añadir un olor molesto para el perro al mueble que no quieres que muerda, ponerle un bozal durante 1 minuto cuando se porta mal, quitarle algo de la boca al perro y rascarle ligeramente la lengua, ponerle una pluma en la cabeza (esto lo digo como ejemplo, para que veáis que algo tan ligero como una pluma, si disminuye la conducta sería un castigo), etc. Los collares eléctricos y de ahorque también entrarían en este apartado (no los uséis nunca). TODO lo que añadas al perro cuando aparece la conducta problemática y la disminuya, está considerado castigo positivo.
  • Castigo  negativo: Quitarle un juguete al perro cuando hace algo mal, retirar al perro del juego con otro perro cuando juega muy brusco, dejar de jugar con tu perro cuando te muerde más fuerte de lo que debería, quitarle un hueso cuando lo quiere subir a un sitio que no te gusta, sacarlo de la habitación cuando está abrumando al resto de personas y/o perros, llevarte al perro del parque porqué abruma a los demás, etc. TODO lo que retires de la vida del perro cuando aparece la conducta problemática y hace que disminuya, está considerado castigo negativo.

Todos los adiestradores y educadores usan este tipo de técnicas, aún que venga otro a vendértelo de otra forma para así potenciar su marca de adiestrador y/o educador positivo. Lo que determina a un profesional que mira por el bienestar del perro, es el saber que castigos usar que no dañen al perro, pero que disminuyan la conducta: Ante un perro abrumador con otros perros, un profesional te puede decir que retires al perro en ese momento y cuando esté más tranquilo vuelvas a acercarlo y otro que le pegues un tirón fuerte de correa. Otros factores entran en juego como saber cuando usar castigos y cuando no, que lo veremos a continuación.

Ejemplos de castigo + y – con humanos

Castigo positivo: Os pondré un ejemplo personal, a mi me molestan las cosquillas en los pies, si cada vez que se me olvida tirar la basura, me hacen cosquillas en los pies (aún que sean 5segundos), os aseguro que me acordaré durante el resto de mi vida de bajarla. Ahora os pregunto ¿Me daña esto físicamente o emocionalmente? Lo cierto es que no, es algo que me molesta, pero no me daña ¿Empeoraría la relación con la persona que lo hace? No, porque si solo lo hace cuando no bajo la basura, entendería el motivo de lo sucedido, otra cosa es que lo vaya haciendo en otras ocasiones y sin sentido (recordad, no es solo el castigo, sino también saber cuando hacerlo).

Castigo negativo: Un niño pasa de hacer los deberes en el cole, por lo que su madre, cada vez que su hijo no hace los deberes le quita la consola ¿Daña este castigo al niño? No, quizás coja un berrinche como cualquier niño, pero entenderá el motivo de lo sucedido ¿Daña la relación con su madre? No, porqué sabe que pierde la consola cuando él no hace los deberes, si los hace puede jugar tranquilo.

 

¿Cuándo es correcto usar el castigo?

Aún que el castigo es eficaz para reducir conductas, en ciertas ocasiones es inviable hacerlo, además de ser contraproducente. Es importante no irse a los extremos y no pensar que se debe usar el castigo siempre, el castigo se debe usar cuando:

  • No existe problema emocional, el perro hace lo que quiere porqué quiere, por ejemplo: Un perro que muerde las zapatillas cuando tiene otros juguetes para entretenerse y sabe que no debe coger las zapatillas (porqué ya lo has regañado varías veces).
  • Cuando es un problema que molesta a terceros, por ejemplo: Un perro que ladra reclamando la atención de su tutora sin parar y viven en un edificio (si vives apartado y te da igual que ladre mucho, es otra cosa). Si aún aumentando la interacción de la tutora y/o dejando otras alternativas  el problema sigue, es importante ponerle freno, ya que además de que el perro tiene que entender que no podemos estar todo el día con él (porqué muchas personas trabajan, tienen hijos y todos tenemos algo que hacer), está molestando a los vecinos y basarse en dejar al perro ladrar, porque así se comunica, es ser egoísta con los de tu especie, además de no entender que los perros viven en un mundo de humanos en el que tienen que adaptarse.
  • Cuando a pesar de dejar alternativas la conducta se mantiene, por ejemplo: Un caso muy común se puede ver en perros que destrozan cuando se quedan solos en casa (recalco que muchos perros destrozan, porqué se aburren y por descargar energía, no siempre es ansiedad por separación) y aún que les dejas muchas alternativas siguen destrozando, esto suele ser porqué han aprendido a rebajar su energía y a divertirse mordiendo algo concreto, como por ejemplo el marco de una puerta, también suele ser porqué al perro le gusta un tipo de textura concreto y no lo encuentra en sus juguetes, como por ejemplo en el sofá. Aquí lo que se suele hacer es dejar olores que molesten al perro (como los cítricos o la pimienta) en aquellas cosas que no queremos que muerda y luego proveerle otras alternativas como juguetes interactivos, mordedores, masticables, etc. Para que pueda morder y descargar en ello.
  • Cuando es una conducta muy marcada: Algunas conductas están muy ancladas en el repertorio del perro, ya sea por el tipo de raza o porqué lleva mucho tiempo haciéndola con éxito, por ejemplo: Un perro que lleva ladrando para llamar la atención 2 años y siempre lo conseguía, pero su tutor se ve abrumado y quiere modificar la conducta, si quiere evitar el castigo debería ignorar al perro, pero por estadística imaginaros el tiempo que debe ignorar al perro para quitar una conducta que lleva 2 años reforzándose (y tener en cuenta que cuando una conducta se deja de reforzar, aumenta su intensidad y su frecuencia antes de desaparecer, buscando volver a ser reforzada). En estos casos se puede usar un bozal de nylon (que suelen inducir calma) cada vez que el perro ladre reclamando atención, se puede poner durante 1 o 2 minutos. Como siempre digo si al perro le sobrepasa el bozal de nylon, buscar otra alternativa, RECORDAD individualizar el caso y usar castigos que no dañen al perro.

 

Consejos finales

  • No uses el castigo en problemas emocionales (debes trabajar la emoción concreta, con terapía).
  • Antes de castigar busca otras alternativas que puedan ahorrarte el castigo.
  • No abuses de usar castigos porque veas que funcionan.
  • Castigos siempre que mantengan el bienestar del perro.
  • Si un castigo afecta mucho al perro (por muy leve que a ti te parezca el castigo) busca otro más suave.
  • Castiga en el momento que el perro realiza la conducta inadecuada y no después.
  • Antes de castigar mira si estas  haciendo algo mal.
  • Muchos problemas de conducta  pueden solucionarse  o reducirse rebajando el estrés del perro en su día a día.