¿Es bueno dar siempre premios a nuestros perros?

¿Es bueno dar siempre premios a nuestros perros?

¿Dar premios a nuestros perros siempre que hacen algo bien? 

 Seguramente lo primero que se te pase por la cabeza al leer el título, es todos esos videos, publicaciones y recomendaciones que vistes en los que siempre que el perro hace algo bien se le premia con un refuerzo individual (Comida, juguetes,etc). Para que podáis entender el resto de la publicación, lo primero que te tengo que decir es que los perros nos quieren y mucho. Los perros tienen una red neuronal social, la cual puede aumentar o atrofiarse dependiendo de las relaciones afectivas que tenga tanto con nosotros, como con perros y otras especies. Los perros son animales MUY sociables y es todo lo que necesitáis saber para empezar a entender de lo que os voy a hablar a continuación. 

Los premios y sus ventajas 

Si amigos, los premios tienen grandes ventajas y es que es la mejor forma de enseñar a nuestro perro, se utilizan en todas las disciplinas tanto como perros de seguridad, como perros de particulares, como perros que practican cualquier deporte. Cuando refuerzas la conducta se asocia la conducta con la recompensa, lo cual fija más la conducta y hace que el perro tienda a repetirla cada vez que se lo pidas. 

Además, los premios provocan una asociación positiva con el adiestramiento, de esa forma el perro siempre tendrá ganas de aprender.  

Los premios tiran de motivación extrínseca (la motivación del perro no está en la conducta, si no en lo que obtiene al realizarla) y esto no está mal cuando el perro está aprendiendo la conducta, repito cuanto está aprendiendo. 

Lo malo de los premios 

Seguramente te resulte extraño leer que los premios no son del todo buenos, pero sigue leyendo y entenderás el porqué. 

Nos guste o no el tirar de premios hace que el perro tenga metas egoístas, no le motiva que tú le ordenes algo, hace lo que hace por la recompensa que obtiene, por eso cuando siempre le premias y luego quitas el premio, el perro o no hace la conducta o la hace a la espera de obtener algo y al ver que no lo obtiene deja de querer hacerlo. Imagínate que conoces a una persona y en cada cita que tenéis te lleva un regalo y luego de repente deja de darte regalos, aún que nos haya dado muchos regalos, solo por el hecho de darnos siempre algo cuando dejar de darnos lo que siempre nos daba nos molesta, cuando siempre nos dan algo sin darnos cuenta nos adaptamos a ello empezamos a tirar de motivación extrínseca, dejamos de ver a la persona que nos gusta y empezamos a pensar en que nos dará en la próxima cita por ello cuando deja de darnos regalos nuestro interés se pierde, ya que lo que nos motivaba (los regalos) ya no está. Lo mismo sucede con nuestros perros. 

Cuando el perro está aprendiendo una conducta, por ejemplo: se sienta y le premias así varías veces, el perro está en configuración de aprendizaje, pero para que la conducta pase a fijarse en la mente del perro y de verdad entienda el concepto debe pasar por difeferentes procesos. 

El afecto debe estar presente en todos los procesos 

El afecto que le damos a nuestros perros fuera del entrenamiento es fundamental, pero también lo es dentro del entrenamiento. Aun cuando el perro se encuentra en fase de aprendizaje en el que usas los premios, después de cada repetición se le debe dar un poco de afecto (poner un tono amable, darle sus caricias favoritas y/o jugar con el) los motivos son los siguientes: aumentamos la red social del perro, asociamos el entrenamiento del perro con el afecto (que es por lo que debe realizar las conductas porque nos quiere) y mejoramos nuestra relación con él. Para la última fase debe quedar el afecto, por lo que hacerlo en fases iniciales es fundamental. 

Importante: Es posible que si tu perro lleva mucho tiempo realizando las conductas y los entrenamientos solo con premios no haga caso a las caricias, ya que la red social la tiene muy atrofiada, por ello fuera de todo entrenamiento se debe pasar tiempo con nuestro perro (recomendable en casa donde el perro se siente seguro) y darle caricias y juegos, pero RECUERDA buscamos aumentar la red social de nuestros perros por lo que no debemos usar ni premios, ni juguetes, simplemente debemos estar nosotros y el perro, darle caricias donde más le guste, hablarle en el tono que más le guste y disfrutar ambos del momento. 

En resumen 

Para que nuestro perro nos obedezca por afecto, debemos potenciar la red social y darle más importancia en el entrenamiento de la que realmente se da. No digo que no funcionen otras metodologías, no digo que sea imposible conseguir un perro obediente a base de premios, pero resulta mucho más difícil y confuso. Esta publicación tiene como objetivo que implementéis el afecto en el adiestramiento, el saber cuándo quitarle los premios y dejar solo el afecto, en qué momento pasar las conductas de fase (buscamos que el perro pase por fases y que tire de diferentes procesos hasta quedar fijada la conducta) requiere un entrenamiento individualizado, si quieres aprender como implementar esta información y tener un seguimiento durante todo el proceso no dudes en contactar conmigo.